Aunque tu trabajo te guste y te haga sentir útil, realizada(o) e independiente, puede a veces darte unos cuantos dolores de cabeza (informes que entregar, fechas y metas que cumplir — la lista es larga). Imagínate entonces las presiones a la que está sometida una persona que tiene mil responsabilidades y poca capacidad de decisión. ¿Cómo crees que le afecta ese estrés? Un estudio reciente ha detectado que puede perjudicarse el corazón, así que presta mucha atención.
Todos los extremos son malos y ésta no es la excepción: mientras que estar desempleado por mucho tiempo puede generar problemas de ansiedad y depresión, tener mucho trabajo o trabajar bajo mucha presión de manera continua puede afectar, por ejemplo, la salud del corazón de las mujeres. Y no sólo el corazón de ellas, los hombres se ven afectados también.