22 julio 2012

Atropellado pudo haber presentido su muerte


NUEVA YORK.-  El ciclista Roger Giovanni Hernández nunca se imaginó que por la esquina que tantas veces transitó encontraría la muerte y mucho menos que un conductor ebrio acabaría con su vida.
Su vecina, Lina Sánchez, cree que Hernández, presintió que algo malo le iba a suceder en esa fatídica noche.

"Raro, salió con flores, él casi nunca andaba con flores. Se fue preparado con un ramo de flores", dijo Sánchez, con expresión de extrañeza.
Hernández, de 37 años y súper del inmueble donde residía tampoco sospechó que se convertiría en la tercera víctima en ser arrollada en el sector de Sunnyside.
"Hace como un mes que un ciclista estaba cruzando el puente cuando un auto lo atropelló. Después otro ciclista fue atropellado por un camión y luego otro carro le pasó por encima", comentó Sánchez.
El día de la tragedia, el miércoles 18 julio, casi a las 10:00 p.m., Hernández salió de su apartamento en bicicleta y a tres calles de su vivienda, un vehículo Sedan negro que viajaba en dirección este por la avenida Greenpoint y Plaza 39, lo atropelló fatalmente.
Hernández quedó tirado en la vía donde falleció, mientras el conductor huía del lugar.
Testigos dijeron a la policía que el chófer iba a toda velocidad y se pasó el semáforo en rojo.
Minutos más tarde las autoridades encontraron al conductor Alex Batista, de 25 años, en estado de embriaguez y acostado en el suelo al lado de su automóvil, después que se estrelló contra un edificio ubicado en el 58-16 en Laurel Hill Boulevard.
Sandra Núñez, adolorida por la pérdida de su hermano, reveló que perdonó al presunto responsable de la muerte de su ser querido.
"No puedo tener rencor en mi corazón. Como madre, me imagino que la mamá debe estar sufriendo al saber lo que hizo su hijo y que por su irresponsabilidad dos familias están sufriendo", dijo Núñez con voz entrecortada.
Al recordar el último día que vio a su querido hermano, Núñez rompió en llanto y dijo que no percibió su partida.
"El sábado hablamos bastante. El era muy reservado. Sé que tenía una novia mexicana que vive en la Roosevelt y me gustaría conocerla", dijo Núñez, para añadir que no sabía si las flores eran para su pareja.
La familia de Hernández está haciendo los arreglos pertinentes para trasladar sus restos a su tierra natal, Honduras.
Fuente: EL DIARIO

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