09 febrero 2013

Padre amargado iba a matar hijo porque mujer se fue a Panamá

Amargado porque su esposa se fue para Panamá, un hombre cargó con su hijo de cuatro años a una loma con la finalidad de matarlo.Paulino Luciano de la Rosa, de 27 años, fue apresado con dos sobres en los bolsillos de un veneno llamado “tres pasitos. 

Con esta sustancia altamente venenosa, este hombre iba rumbo a una loma situada en la sección Buena Vista, en la comunidad Juan Herrera, provincia San Juan de la Maguana.


Para que supieran de sus planes, por la depresión que causó el abandono de su mujer, Luciano de la Rosa llamó personalmente a algunos familiares y les dijo que mataría al inocente de cuatro años y luego se suicidaría.

Cuando supieron de la locura que cometería este hombre amargado, la Policía activó su búsqueda y la del pequeño a punto de ser víctima del resentimiento de su padre. 

La voz de alerta la dio la señora Elvira de la Rosa, de 60 años, madre de la viajante a Panamá y abuela del niño que sería sacrificado por su propio padre.
Lo que supuestamente destrozó el corazón de Luciano fue que su mujer se fue al país centroamericano sin comunicarle su decisión. 

Tanto el menor como su padre fueron enviados por ante las autoridades del Ministerio Público, para los fines correspondientes.

También se recuerda que el pasado miércoles, un hombre intentó lanzarse del puente Juan Bosch con su hijo de cinco años en brazos, despechado porque asegura que su mujer ya no lo quiere. 

El frustrado suicida fue identificado como Joan Aquino Segura, de 39 años, a quien la Fiscalía del Distrito Nacional le había dispuesto una orden de alejamiento por alegadamente maltratar a su pareja. Empero sus planes fueron abortados  por una patrulla de la Policía que llegó a tiempo al lugar e impidió que el despechado hombre se matara junto al infante que nada tenía que ver con sus perturbaciones pasionales.

Y un día después, el jueves, otro hombre identificado como Luis Rubel Encarnación, de 29 años, quiso matar a su mujer lanzándola al mar, por los alrededores de la Dirección General de Pasaporte, en la avenida George Washington. 

La joven Yeandra Romero, de 20 años, fue milagrosamente salvada de morir ahogada por la intervención de un capitán de la Policía.

Encarnación siguió desde San Cristóbal a la mujer y al llegar al referido punto del malecón de la capital se le acercó, la tomó por un brazo y cuando estaba a punto de empujarla hacia el mar, el capitán policial José Alcántara lo detuvo, le puso las esposas y lo llevó en condición de arresto al cuartel general de la Policía. Encarnación negó que tuviera intenciones de matar a la mujer.

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