11 octubre 2011

La FIBA quiere minimizar el efecto del lockout en Europa


Deron Williams abrió el debateLos rumores sobre el posible trasvase de jugadores NBA a Europa con la llegada del lockout han sido constantes en los últimos meses. Las grandes estrellas no se han librado de entrar en ese círculo de rumorología pero casi todos los expertos aseguraban que los principales nombres evitarían el riesgo de una posible lesión que dejara en cuestión unos contratos que volverán a ser multimillonarios en cuanto termine el cierre patronal de la NBA.
Sin embargo, el baloncesto a los dos lados del Atlántico se puso en guardia la semana pasada con el movimiento del Besiktas, el mismo equipo que reclutó a Iverson durante la pasada temporada y que anunció un acuerdo con Deron Williams para firmar al base de los Nets hasta el fin del lockout.

Un sueldo millonario, guardaespaldas, chófer las 24 horas... y la garantía de poder regresar a la NBA en cuanto el lockout tocar a su fin. Un negocio redondo para el jugador y un movimiento publicitario para el club turco, que no compite entre los grandes del continente (no juega Euroliga) y que ya tenía cerrada su rotación exterior sin Deron con lo cual la marcha del base no le 'desnudaría' a efectos competitivos. Una situación que no se podrían permitir los grandes del continente, que perderían a la gran estrella de turno para los meses decisivos de la competición continental y de sus respectivas competiciones domésticas.
Seguida a la noticia de Deron Williams llegó otra catarata de rumores que abría la veda de la llegada de grandes estrellas siempre con cláusula de salida inmediata en cuanto el lockout finalizara. Los jugadores firmarían cuantiosos contratos mientras ponían a la vez contra las cuerdas a las franquicias NBA. Una situación que sin embargo no pintaba bien para el baloncesto europeo ante una situación muy distinta a la llegada de jugadores con contratos como mínimo de una temporada y verdadera intención de competir en las ligas europeas, como sí es el caso de Nenad Krstic (CSKA) o Weems (Zalgiris), jugadores que no están en la primera fila NBA y que han firmado para jugar en Europa sin cláusulas vinculadas al lockout.
La FIBA quiere poner fin a una situación que puede llegar a ser nociva, según cree, para el baloncesto europeo y estudia impedir que se puedan firmar contratos con esa cláusula de salida en caso de lockout. El organismo ha confirmado que trabaja "en un comunicado que se enviará a los clubes para aclarar la situación desde un punto de vista legal". El objetivo está claro: evitar que el baloncesto europeo dilapide su credibilidad con una miríada de contratos rotos en un plazo que puede ser de semanas o, como máximo, meses.

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