11 octubre 2011

México se prepara para recibir al huracán Jova

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Los habitantes que viven en zonas bajas cercanas a la costa evacuaron el lunes sus viviendas, los hoteles guardaron sus muebles de playa, el gobierno instaló albergues y uno de los principales puertos cargueros del país tuvo que cerrar mientras el poderoso huracán Jova se acercaba al litoral mexicano sobre el Océano Pacífico. A las 0600 GMT, el huracán se localizaba a 250 kilómetros al suroeste de Manzanillo, y se desplaza con dirección norte-noreste a 9,6 kilómetros por hora, indicó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami. Se prevé que la tormenta tenga acumulaciones de 15 a 30 centímetros de lluvia sobre los estados de Michoacán, Colima y Jalisco, lo que podría generar inundaciones y deslaves en terreno montañoso.


En Jalisco, donde se localiza la turística Puerto Vallarta, las autoridades evacuaron el lunes a unas 500 familias que viven cerca de la costa, informó Alejandro Arias, director de protección civil de Puerto Vallarta, después de una reunión con funcionarios estatales.

El martes por la mañana, Jova se mantiene como un huracán de categoría 3 con vientos máximos sostenidos de unos 205 kilómetros por hora, y el Centro Nacional de Huracanes indicó que podría haber próximas fluctuaciones en las próximas horas. Sin embargo, el centro espera que se convierta en un huracán de mayor fuerza en la medida en que su centro se acerque a la costa el martes en la tarde. Los meteorólogos colocan su centro cerca de Barra de Navidad, al sur de Puerto Vallarta.

Las autoridades han cerrado el puerto de Manzanillo, el mayor puerto en la costa del Pacífico mexicano, lo mismo que el puerto de Nuevo Vallarta. Y evaluaban la posibilidad de cerrar el puerto en Puerto Vallarta, dijo Laura Gurza, coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación mexicana. El Gobierno lanzó una alerta de huracán para la zona de 160 kilómetros que van desde el sur de Puerto Vallarta hasta un punto al sur de Manzanillo, mientras que una alerta de tormenta tropical estaba en efecto más al sur hasta el puerto Lázaro Cárdenas.

Preparativos contra reloj

Los hoteles han tapiado las ventanas y limpiado canales de agua para evitar inundaciones y guardado todos los muebles de playa. En el centro turístico de Barra de Navidad la mayoría de los turistas ya se fueron, aunque no todos. Por ejemplo, Bill Clark, de 59 años, comía tacos en un puesto callejero. "Algunas personas se están yendo, pero yo no estoy preocupado. Soy de California, he pasado por terremotos", comentó.

En Barra de Navidad, poblado de 3.000 personas, las autoridades adecuaban dos escuelas como refugios, pero el lunes en la noche nadie había llegado aún, según el consejero de la ciudad Ricardo Rodríguez. A su vez, Gurza dijo que se han abierto al menos 65 refugios en la costa de los estados de Jalisco, Colima y Nayarit.

Se prevé que los remanentes de Jova crucen la zona metropolitana de Guadalajara pero se disipen para cuando la capital del estado de Jalisco inaugure los Juegos Panamericanos el viernes. Puerto Vallarta es sede de dos eventos, nado a mar abierto y el triatlón, aproximadamente una semana después.

Mientras tanto, la tormenta tropical Irwin quedó reducida a una depresión mucho más lejos de las costas en el Pacífico con vientos cercanos a los 56 kilómetros por hora. Se espera que avance hacia el este pero se desconoce si llegará a tocar tierra.

La memoria de Kenna

En Puerto Vallarta comenzó a llover el lunes y los autobuses que pasaban levantaban cortinas de agua. Rafael Colmenares permanecía de pie en una terraza en la playa, observando el océano con una cerveza en la mano. La casa de este mesero de 49 años se inundó cuando el huracán Kenna de categoría 4 golpeó la costa más al norte, provocando la muerte de cuatro personas, pero el hombre no ha adquirido suministros de emergencia ni agua embotellada. "No sabe uno con estas olas. ¿Qué puede hacer uno contra la naturaleza?", afirmó.

Cerca de allí, el pescador Ignacio Curiel, de 55 años, permanecía de pie frente a su pequeña casa de ladrillos cerca de la playa mientras aguardaba la llegada de un camión con agua y comida. Dijo que las olas son lo que más amenaza a esa ciudad turística. "Despues de Kenna, sí nos quedó un poco de miedo. Se nos vino el mar encima y nos agarró con las puertas abiertas por falta de información", afirmó.

El huracán Kenna, de categoría 5, la máxima posible, golpeó la costa mexicana del Pacífico en 2009. Sólo en Puerto Vallarta se registraron daños por 10 millones de dólares. Y se trató del ciclón más fuerte que golpeó el país, después de Madeleine.

"¿Sabes que hicimos? Cerrar las puertas, subirnos a la azotea y mirar las olas", agregó. Y dijo que si Jova se fortalece a una categoría superior, como está pronosticado, dejarán su casa para refugiarse en una hacienda propiedad de sus hermanos cerca de las montañas en el estado occidental de Jalisco. "Ya otro grado y ¿sabes qué? ¡A correr!".

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