16 abril 2013

Buscan a sospechosos y móvil de bombas en Boston


Uno de los sitios cercanos a la línea de meta del maratón de Boston donde se registraron explosiones
BOSTON, Massachusetts, EE.UU. (AP) — El FBI registró un apartamento en los suburbios de Boston durante la noche y exhortó al público a presentar videos o fotos que pudieran dar pistas sobre los autores de un atentado en el maratón de la ciudad, al tiempo que un médico dijo que una de las víctimas fue mutilada por lo que parecían balines de acero.
Dos bombas estallaron con segundos de diferencia cerca de la línea de meta de una de las competencias más famosas del mundo, lo que dejó las calles salpicadas de cristales y sangre, tres personas muertas —incluido un niño de 8 años— y más de 140 heridos.
Los investigadores federales dijeron que nadie se ha atribuido la responsabilidad del devastador ataque en una de las festividades cívicas más famosas de la ciudad, el Día de los Patriotas. Sin embargo, los atentados generaron temores de que ocurra otro ataque terrorista en Estados Unidos.
El presidente Barack Obama se mostró cauteloso al evitar las palabras "terror" o "terrorismo" mientras hablaba el lunes en la Casa Blanca después de los estallidos, pero un funcionario del gobierno dijo que los ataques están siendo manejados como actos de terrorismo. El funcionario pidió no ser identificado debido a que la investigación está en curso.
"Descubriremos quién hizo esto. Descubriremos por qué hicieron esto", afirmó el presidente. "Cualquier individuo que haya sido el responsable, cualquier grupo que haya sido el responsable, sentirá todo el peso de la justicia".
En todo Estados Unidos, desde Washington hasta Los Angeles, la policía incrementó las medidas de seguridad y monitoreaba sitios históricos, edificios gubernamentales, terminales de transporte y eventos deportivos.
El FBI se hizo cargo de la investigación, acudió a una vivienda en el suburbio de Revere el lunes por la noche y exhortó al público a que le permita ver cualquier video, audio y fotografías tomadas por los espectadores del maratón. Las autoridades no dieron detalles sobre la búsqueda.
Fue posible ver a los investigadores cuando salían de un edificio allí el martes por la mañana con bolsas de papel color café, bolsas de plástico para basura y una bolsa de lona.
Los investigadores se negaron a dar detalles específicos sobre las bombas ni a decir si estaban ocultas o si estaban llenas de metralla para agredir a la mayor cantidad posible de gente, como suele ocurrir con los atentados terroristas en el extranjero.
Pero el doctor Stephen Epstein, del departamento de medicina de emergencia en el Centro Médico Beth Israel Deaconess, indicó que vio una radiografía de la pierna de una víctima que tenía lo "que parecen ser objetos pequeños, redondos y uniformes por todas partes, similares en apariencia a los balines de acero". Dijo que aún no se determina exactamente qué son esos objetos.
Un funcionario europeo de seguridad dijo el martes que la evidencia inicial indica que los ataques no fueron ejecutados por agresores suicidas.
"Hasta ahora, los investigadores creen que no fue labor de atacantes suicidas, pero aún es demasiado pronto como para descartarlo totalmente", afirmó el funcionario, que habló desde Estados Unidos a condición de guardar el anonimato porque no está autorizado a declarar sobre la investigación en Estados Unidos.
El Talibán paquistaní, que ha amenazado con atacar en Estados Unidos debido al apoyo de la Casa Blanca al gobierno de Pakistán, negó el martes tener algo que ver en los bombazos del maratón.
Las intensas explosiones ocurrieron con diferencia de aproximadamente 10 segundos y a una distancia de unos 90 metros (100 yardas) una de otra. Derribaron a varios espectadores y por lo menos a un corredor, rompieron ventanas y enviaron densas columnas de humo sobre la calle.
Hubo víctimas que perdieron miembros, sufrieron fracturas y heridas por metralla. También hubo tímpanos reventados.
Roupen Bastajian, un policía estatal de Smithfield, Rhode Island, acababa de terminar la carrera cuando escuchó los estallidos.
"Empecé a correr hacia la explosión y había gente por todo el piso", describió. "Empezamos a hacer torniquetes y a apretar piernas. Mucha gente con amputaciones... Al menos de 25 a 30 personas habían perdido una pierna o el tobillo o dos piernas".
El jefe de servicios de emergencia del Hospital General de Massachusetts, Alasdair Conn, dijo: "Esto es algo que nunca había visto en mis 25 años aquí... esta cantidad de carnicería entre la población civil. Esto es lo que esperaríamos de una guerra".
Se hallaron al menos dos bombas que no explotaron cerca del final de la ruta de 42,16 kilómetros (26,2 millas) como parte de lo que pareció ser un ataque bien coordinado, pero fueron desactivadas de manera segura, según un funcionario de inteligencia de alto rango de Estados Unidos quien también pidió no ser identificado porque la investigación está en marcha.
Martin Richard, de 8 años, está entre los muertos, según una persona que habló con un amigo de la familia y pidió guardar el anonimato. La persona dijo que la madre del niño y su hermana también resultaron lesionadas mientras esperaban que el padre terminara la carrera.
Los hospitales reportaron 144 personas heridas, 17 de ellas en condición crítica.
Tim Davey de Richmond, Virginia, estaba con su esposa Lisa y sus hijos cerca de una carpa de servicios médicos colocada para atender a los corredores fatigados cuando los heridos comenzaron a llegar.
"Simplemente empezaron a traer gente sin miembros", señaló.
"Casi todo el mundo estaba consciente", agregó Lisa Davey. "Estaban muy confundidos".

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