28 noviembre 2011

Se reúne con familia policía duró 12 años manos FARC

BOGOTA. AP. Con una venda en su mejilla izquierda cubriendo una lesión por esquirlas de granada, el sargento de la policía Luis Alberto Erazo arribó ayer a Bogotá para reencontrarse con su familia tras permanecer casi 12 años en poder de las FARC.
El uniformado, sobreviviente de un combate que sostuvo el sábado esa guerrilla con el ejército, fue recibido por jefes policiales al descender de una avioneta de esa institución.  
El ex rehén no hizo declaraciones y se limitó a saludar desde lejos a los reporteros que lo aguardaban.   Erazo, de 48 años, fue encontrado con vida el sábado por la tarde por el ejército en una región rural del municipio de Solano, en el departamento de Caquetá, unos 418 kilómetros al suroeste de Bogotá. 
En la misma zona el ejército había chocado más temprano con unidades de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y luego hallado los cadáveres de otros tres policías y un militar retenidos por las FARC desde fines de la década de los noventa. 


Erazo había caído en manos del grupo guerrillero en 1999 en Curillo, población de Caquetá.  
A su llegada a Bogotá, una ambulancia lo esperaba para trasladarlo al hospital central de policía, donde según han explicado las autoridades policiales se le practicarán varios exámenes para conocer su estado de salud. Allí lo esperaban sus familiares.
Dolor
Mientras Erazo celebraba su libertad, el hijo del uniformado con mayor tiempo en poder de las FARC, el sargento mayor del ejército José Libio Martínez, repudiaba el hecho en el que murió su padre, a quien nunca conoció. Cuando Martínez fue secuestrado, el joven estaba aún en el vientre de su madre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario